Algunas veces los errores son tan grandes, que dudas en pedir perdón, pero nunca es tarde para hacerlo. El día que tu aprendas a perdonar tus propios errores, podrás perdonar a quien más te ha herido, y comprenderás que tal vez mas daño hiciste tú y ese alguien aún no te ha perdonado. Los sueños y la perseverancia son una poderosa e irrefrenable combinación. Quien se olvida de sus amigos, se olvida de su pasado; pero pierde un poco de su futuro? El carácter no se desarrolla en la serenidad y la tranquilida...


