No lo tuvo fácil Mariano Rajoy en sus primeros pasos como delfín del aznarismo. Desde el 11-M, que fue "una patada a Rajoy en el trasero de Aznar", como dijo algún analista, hasta la utilización partidista de todos los resortes del poder realizada por Rodríguez Zapatero durante cinco largo años para apuntalarse en Moncloa. Sin embargo, desde que cayera derrotado sin paliativos en las generales del año pasado, el registrador de la propiedad es un cadáver político andante. Por fortuna o por desgracia Rajoy e...


